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La almendra de Néstor

Cosas de periódicos

La primera vez (Novatos)

La primera vez (Novatos)
La primera vez..., que te mandan a una competición, para que la cubras, tienes la sensación de que vas a la final del Mundial. No importa que tan solo te hayan enviado a una carrera menor, a un partido de segunda o incluso que te hayan avisado de que tienes poco espacio para escribir luego, por lo que no es necesario que apuntes demasiadas cosas ni datos. Por lo menos, a mi me sucede. Coges gran cantidad de datos absurdos: paradas del portero con el minuto, las rotaciones, los disparos...., hablas con gran cantidad de gente: niños, padres, entrenadores, organizadores..., de los que después únicamente usas un par, a lo sumo. Pero, qué más da. Se supone que te gusta lo que haces y por ello te esfuerzas, ¿no? No cuesta nada hacer las cosas lo mejor que puedes, aunque no necesariamente conlleve que las hagas bien. Lo importante es irte con la sensación de que lo has hecho lo mejor que has podido. Ya llegará el tiempo en el que llevemos años haciendo lo mismo y quizás no nos emocione del mismo modo acudir a las diferentes citas, pero de momento hay que disfrutar de ser un "Novato".
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El primer error

El primer error

He de reconocer que mi primer error gordo lo cometí muy pronto. No conozco como debe ser el primer ciclo menstrual de las mujeres, pero siempre se ha dicho que es muy traumático, que las niñas pasan mucha vergüenza..., pues debe ser algo parecido al primer error en el periódico.

Cuál fue la errata es lo de menos. La cuestión es que yo salí muy contento de trabajar y me fui a mi casa. Descansé durante toda la noche, y nada más despertarme me llamó mi padre. Me dirijí a ver qué quería, y lo encontré con el periódico abierto. Me dijo: "Hijo, me parece que aquí ayer alguien metió la pata en tu sección"... -escalofrío por la espalda-. Me aproximé; miré; reconocí la fotografía de la noticia; y me entonces me percaté de que sí, eso lo había hecho yo ayer. -Temblor en las piernas- Me senté y leí más tranquilo el error, para ver si no es muy grave, pero no hubo suerte. Era una "cagada".

Ya te quedas preocupado el resto del día, llegas al trabajo con cara de niño de cinco años que ha roto algo y te sientas en silencio frente a la pantalla del ordenador. El tiempo pasa muy despacio, y, además, sabes que en algún momento llegará el toque. Y así es. Escuchas tu nombre pronunciado por tu jefe, que te llama, y eres completamente consciente de lo que te quiere decir.

Reconoces el error, dices que no volverá a pasar, y sin saber por qué, te gustaría poder apagar el ordenador e irte a tu casa. Pero no puedes claro. Sigues con lo tuyo -al fin de al cabo más que una bronca ha sido un simple toque de atención-, pero el problema no sería que te gritasen -que no lo hacen-, es que has fallado, y encima en una tontería.

Al final, lo mejor es que seguro que a partir de ahí eso no me ocurrirá más veces y estaré más atento. Como se dice siempre: de los errores se aprende.

Los jefes

Los jefes

Menudo dilemón el del nombre de los jefes, o por lo menos a mí me lo parece. Porque claro, cuando llegas nuevo a un sitio no conoces a la gente, pero poco a poco vas oyendo como se llaman los compañeros entre sí. Hasta ahí todo va bien. Te das cuenta de que puede ser que Francisco no sea tal, sino Paco, y varios posibles ejemplos más. Visto lo cual, solo tienes que llamarle Paco también y todo perfecto. Pero..., ¿y qué sucede con tus jefes?

Me refiero a que la gente, cuando tú llegas, lleva ya mucho tiempo trabajando junta y tienen una confianza que, por supuesto, tú no te puedes tomar. Entonces es cuando te das cuenta de que a il capo le llaman con un nombre cariñoso que no está bien que uses desde el primer día. Pero, y ¿qué haces?

Creo que es decisión de cada uno, yo le llamo por su nombre normal, no me sale hacerlo de otro modo, porque no me parece bien tomarme ciertas licencias. De todos modos, cada uno puede decidir lo que mejor le parezca.

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Carta al Director

Carta al Director

Es la carta al director que mandé en las prácticas. Esta con el nombre de "Congreso de los ¿qué?" en el blog.

Domingo, 26 de Noviembre de 2006. Heraldo de Aragón, Cartas al Director.

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